LECTURA DEL LIBRO: "Las aventuras de Tom Sawyer

JUEVES 1 DE DICIEMBRE DE 2011
LECTURA DEL LIBRO: "El misterio de los pepinos".






SINOPSIS:
Esta novela, la obra maestra de Mark Twain, de 1876. Narra las travesuras de dos muchachos de un pueblo sureño de la ribera del río Mississippi antes de la Guerra de Secesión. Tom se rebela contra la mentalidad estrecha y puritana de sus vecinos y, a pesar de la disciplina que le pretende imponer su tía, prefiere no ir a la escuela y seguir la senda de Huckleberry Finn, su amigo vagabundo. Ambos representan valores de juventud, libertad, lealtad, amistad y justicia. A pesar de su resistencia, Tom se verá arrastrado a una vida de adultos.

Con las aventuras de Tom Sawyer, Mark Twain empieza a revivir su niñez y su adolescencia mezclándolas con la ficción. La novela es una narración para niños, llena de peripecias; los héroes son los niños, pero también tiene un mensaje claro y directo para los adultos. El entorno de San Petersburgo (Hannibal) es un mundo inmenso, desconocido y tentador para Tom y Huck, universo que hay que investigar, explorar y conquistar.

"La mayoría de las aventuras que refiero en este libro son reflejo de la realidad; uno o dos me han ocurrido a mi mismo ; el resto son anécdotas de otros niños, compañeros míos de la escuela. Huck Finn ha existido; Tom Sawyer también, si bien no se trata de un sólo individuo, es una combinación de las características de tres chiquillos amigos. Es pues un trabajo arquitectónico de orden compuesto. Las raras supersticiones de las que doy fe prevalecían entre los niños y los esclavos del Oeste en la época de este relato.
A pesar de que destino este libro a pasatiempo de muchachos, espero que no lo despreciarán los hombres ni las mujeres, ya que en parte está compuesto con la idea de despertar recuerdos del pasado en los adultos y exponer cómo sentían, pensaban y hablaban, y en qué raras empresas se embarcaban."
Mark Twain

ASÍ EMPIEZA:
"¡Tom!
Silencio.
-¡Tom!
Silencio.
-¡Dónde andará metido ese chico!... ¡Tom!
La anciana se bajó los anteojos y miró, por encima, alrededor del cuarto; después se los
subió a la frente y miró por debajo. Rara vez o nunca miraba a través de los cristales a cosa
de tan poca importancia como un chiquillo: eran aquéllos los lentes de ceremonia, su mayor
orgullo, construidos por ornato antes que para servicio, y no hubiera visto mejor mirando a
través de un par de mantas. Se quedó un instante perpleja y dijo, no con cólera, pero lo
bastante alto para que la oyeran los muebles:
-Bueno; pues te aseguro que si te echo mano te voy a..."

No hay comentarios:

Publicar un comentario

-

Translate-traductor